En los últimos años, y según datos de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), se han incautado más de 21 millones de artículos falsos. Y entre ellos, cada vez es más común encontrar recambios para el automóvil. Hoy en día los recambios falsos para vehículos son una realidad y por eso es necesario conocer qué son y qué consecuencias tienen en la seguridad de los automóviles.

¿Qué es un recambio falso?

Los recambios, como cualquier otro producto comercializado, están sujetos a normativas que garantizan su calidad y seguridad. En este caso, deben cumplir la normativa vigente relativa a Seguridad Industrial, Comercio Minorista y de Defensa de los Consumidores y Usuarios. Además, algunos componentes están sujetos a homologaciones y reglamentaciones concretas que también deben ser contempladas.

Por ello, cualquier producto que no cumpla con estos requisitos se trataría de un recambio falso. Es decir, piezas y componentes sin ningún tipo de garantía (productos falsificados o no homologados) que pueden originar graves riesgos para la seguridad vial ya que no cumplen ni los requisitos técnicos ni de funcionalidad, ni las especificaciones para las que fueron diseñados.

¿A qué se llama recambio original?

Un recambio original, en cambio, es aquel componente que se realiza siguiendo las especificaciones y normas de producción determinadas por el fabricante del vehículo en cuestión. Dentro de esta categoría entrarían las piezas utilizadas en el proceso de ensamblaje producidas por el propio fabricante de automóviles o por un fabricante de recambios. También son originales los repuestos que el fabricante de los componentes emplea en el mercado de la posventa del automóvil, enviando recambios a los comercios y talleres idénticos a los empleados durante el montaje del vehículo.

Falsificaciones en la industria del automóvil

La industria del automóvil se enfrenta en la actualidad a una práctica ilícita promovida por mafias multimarca y oportunistas que se mueven en el mercado negro y que facilitan a talleres y particulares recambios falsos de automóvil. Al ser un actividad ilegal, es difícil obtener estadísticas en relación a la cuantía económica que mueven o el año exacto en el que se comenzó a desarrollar. En cualquier caso, lo que si está claro es que suelen ser piezas que llegan mayoritariamente a través de países del Este de Europa o de Asia y que se benefician de un mercado globalizado donde las plataformas de e-commerce se han multiplicado. Unas tiendas online donde el cliente presupone que el coste de estos materiales va a ser menor, aunque nada mas lejos de la realidad.

Aunque al principio pueda percibirse como un ahorro, realmente no lo es por varias razones: en primer lugar, este tipo de piezas suelen tener una vida útil más corta que los recambios originales ya que no son sometidas a las pruebas de durabilidad, calidad y seguridad pertinentes. Además, suelen ser piezas más sensibles a las condiciones ambientales por lo que suelen fallar antes debido a las altas temperaturas, a la humedad o a las vibraciones. También es posible que se compren por desconocimiento ya que algunos recambios falsos dan apariencia de productos auténticos a pesar de ser peores que los originales o tener algún defecto o fisura interna.

Protección legal contra los recambios falsos

Con el objetivo de erradicar la venta de recambios falsos, principalmente en establecimientos de reparación ilegales, en 2010 entró en vigor el Reglamento por el que se establecen los requisitos de acreditación y vigilancia del mercado relativos a la comercialización de los productos. En él se establecen una serie de normas por las que ha de regirse la actividad de acreditación, la vigilancia del mercado, los controles de los productos procedentes de terceros países y el marcado CE. No obstante, dicha normativa contiene una serie de mandatos a los Estados miembros, siendo necesario establecer en España instrumentos de carácter normativo, donde la Administración asegure que todos los operadores del mercado cumplen las mismas reglas del juego para evitar la competencia desleal.

¿Cuáles son los riesgos de utilizar recambios falsos?

Pero lo que más preocupa al sector no es tanto el aumento de las cifras en relación a los artículos incautados, sino a la inclusión cada vez más habitual de nuevos tipos de repuestos. La Europol informa desde hace años de la falsificación sobre todo de limpiaparabrisas y accesorios interiores, pero en la actualidad se piratean múltiples componentes del automóvil, incluso aquellos que son clave para la seguridad como piezas de impacto y colisión, elementos de fricción, neumáticos, componentes electrónicos.

La utilización de estos recambios puede llevar a consecuencias mortales ya que estos materiales minimizan la protección y seguridad de una persona cuando va al volante de un vehículo. Los riesgos que supone dependiendo del producto que estemos hablando son:

  • Escobillas: un recambio falso reduce la visibilidad y aumenta la fatiga del conductor. Además se incrementa la posibilidad de soltarse durante la circulación.
  • Airbag: se corre el riesgo de que no se active en caso de colisión. Y si se activa, el estallido generado puede provocar astillas en los cristales que pueden dañar a los ocupantes del coche.
  • Neumáticos: puede reducir la capacidad de agarre e incrementar la posibilidad de reventón. Además el vehículo sufre una menor adherencia en condiciones climatológicas adversas (aquaplaning, salida de la vía..), así como una menor durabilidad.
  • Catalizadores: un recambio falso supone mas riesgo de incendio del vehículo, daños en el motor y un incremento de las emisiones de gases nocivos (monóxido de carbono, hidrocarburos sin quemar y ácidos de nitrógeno).
  • Filtros:
    • Filtros de aceite: produce impurezas en el circuito de lubricación, un menor flujo de aceite y daños en el motor.
    • Filtros de aire: aumenta el consumo de combustible y disminuye el rendimiento y potencia del motor. Además puede provocar fugas contaminantes.
    • Filtros de combustible: incrementa el consumo del vehículo, una pérdida de potencia y el bloqueo de suministro de combustible.
    • Filtros del habitáculo: menor protección contra partículas dañinas (polen, polvo…) y gases nocivos en el habitáculo (ozono, dióxido de nitrógeno…). Produce olores desagradables.
  • Sistema de frenos: puede provocar un fallo en el sistema de frenado en situaciones de riesgo. Así como aumentar la distancia de frenado.
  • Amortiguadores: aumenta la distancia de frenado. Y reduce la adherencia de los neumáticos y la eficacia del sistema de iluminación. Además provoca un mayor desgaste de elementos como rótulas y neumáticos.
  • Iluminación: reduce la visibilidad ocasionando una mala iluminación en curvas e intersecciones. Puede provocar deslumbramiento a otros conductores e incomodidad visual.
  • Baterías: provoca problemas en el equipamiento electrónico, menor potencia de arranque en frío, fallos en el ordenador de a bordo, descargas con facilidad y aumento del consumo de combustible.

 

Por todo ello, y para evitar convertirse en una víctima de este negocio, es imprescindible utilizar recambios originales adquiridos en espacios de venta oficiales o de confianza.

¡No es cuestión de ahorrar dinero, es cuestión de salvar una vida!

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