El auge del comercio electrónico y los avances de las nuevas tecnologías han permitido crear un escenario globalizado donde los delincuentes pueden realizar de forma segura actividades ilegales al tener garantizado el anonimato. Gracias a ello ha proliferado un mercado de venta de recambios falsos, sobre todo en talleres ilegales, que provienen mayoritariamente de países del Este y Ucrania, así como de Asia. Unos productos que no garantizan la seguridad de los usuarios, tal y como explicamos en el anterior post y que son difíciles de identificar ya que todavía no existe una gran concienciación al respecto.

¿Cómo identificar un recambio falso?

A pesar de que es complicado detectar un recambio falso, existen aspectos que a simple vista ayudan a identificar si un producto es original. Las piezas deben disponer de etiquetas donde ponga la información de su procedencia, así como el nombre del fabricante, el logo de la marca de coches y la referencia. También en las piezas exteriores es muy común que el logo o el nombre se vea reflejado en el exterior. En las lunas ocurre lo mismo, vendrá el nombre del fabricante y el logo del fabricante de coches. Además de esto, hay otros aspectos a tener en cuenta:

  • Incoherencias en las etiquetas
  • Errores ortográficos y gramaticales
  • Usos extraños de la lengua
  • Disposición de textos y fuentes
  • Marcas de certificación
  • Certificados de prueba y ensayo
  • Documentación del producto
  • Traducciones inexactas
  • Etiquetas sin el nombre del fabricante
  • Calidad, exactitud o ausencia de logotipos
  • Discrepancias entre los números de partes o piezas
  • Documentación de embarque
  • Alteraciones físicas como arañazos o golpes, lo que evidenciaría que las piezas han sido transportadas sin respetar los procedimientos de seguridad y calidad.
  • Tacto, peso, forma o grosor de las piezas que difiere de lo habitual.
  • Logos, códigos de fecha o números de piezas con una impresión poco clara, definida e ilegibles.

Para evitar ser víctima de este mercado negro es importante comprar los recambios en sitios oficiales y de contrastada credibilidad, así como sospechar de las superofertas.

¿Cómo hacer saber a los clientes que están ante un taller de confianza?

Para garantizar a los clientes que están ante un taller de confianza donde pueden encontrar recambios originales se les debe proporcionar obligatoriamente la siguiente información de manera clara e inequívoca:

  • Nombre, razón social, número de identificación fiscal, dirección del establecimiento y los datos que permitan ponerse en contacto a través de vía electrónica.
  • La dirección completa donde el consumidor puede presentar sus quejas y reclamaciones.

Los talleres legales siempre deben tener colocada en la fachada del edificio y en un lugar visible la placa-distintivo correspondiente, en la que se señala la rama de actividad del taller (mecánica, electricidad-electrónica, carrocerías y pintura), las especialidades y las siglas de la provincia de ubicación, así como el número de identificación asignado por el órgano competente en materia de industria de la Comunidad Autónoma.

Además, el taller tiene la obligación de entregar a sus clientes tres documentos cuando acogen un vehículo en sus instalaciones: el presupuesto escrito, el resguardo del depósito y la factura. Pudiendo el cliente exigir esos papeles si no le son entregados.

¿Qué obligaciones tienen los talleres en cuanto a las piezas de recambio?

Los talleres están obligados a utilizar exclusivamente piezas o conjuntos nuevos y adecuados al modelo de vehículo objeto de reparación. Esta obligación cuenta con algunas excepciones siempre y cuando el cliente de su conformidad por escrito y adelantado:

  • Los talleres pueden instalar elementos, equipos o conjuntos reacondicionados o reconstituidos por los fabricantes de los mismos o por industrias especializadas autorizadas por el Ministerio de Industria y Energía.
  • Los talleres pueden instalar determinados elementos o conjuntos usados, reconstruidos por talleres especialistas y expresamente autorizados por el Ministerio de Industria y Energía para la utilización exclusiva de éstos en las reparaciones de vehículos. Siempre con la responsabilidad del taller de que los componentes se encuentran en buen estado y cuentan con la garantía suficiente.
  • Los talleres pueden utilizar piezas usadas no específicas del modelo a reparar en caso de urgencia justificada, cuando se traten de piezas que ya no se fabrican u otro motivo previamente aceptado por el usuario. El taller debe responsabilizarse por escrito de que los componentes se encuentran en buen estado y permiten la adaptación al vehículo a reparar con garantía suficiente.
  • Además, el taller debe tener a disposición del público justificación documental que acredite el origen y precio de los repuestos utilizados. Está prohibida cualquier sustitución innecesaria de componentes, cuando ello suponga un aumento del precio al usuario o una posible degradación del automóvil.

Una vez realizada la reparación, el taller está obligado a presentar al cliente las piezas viejas que hayan sido sustituidas y facilitar la información necesaria acerca de la procedencia de los elementos, equipos o conjuntos instalados, así como la garantía legal de las piezas y el garante de las mismas.

En este sentido, los talleres tienen la obligación de garantizar las reparaciones e instalaciones efectuadas así como responsabilizarse de cualquier perjuicio derivado en las siguientes condiciones:

  • La garantía de reparación caduca a los 3 meses o los 2000 kms recorridos. Para los vehículos industriales a los 15 días o 2000 kms recorridos a contar desde la fecha de entrega del mismo y siempre que el vehículo no haya sido manipulado o reparado posteriormente por terceros.
  • La garantía es total e incluye los materiales aportados, la mano de obra y los gastos de transporte necesarios para llevar a cabo la reparación o desplazamiento de los operarios si el vehículo no pudiese desplazarse.
  • Si se produce una avería en las partes reparadas durante el período de garantía, el taller deberá repararla gratuitamente, previa comunicación del cliente. La reparación podrá hacerse por el taller garante o por otro taller que actúa en su nombre.
  • Las aportaciones de piezas de los clientes para la reparación del vehículo no están garantizadas por el taller que las monta.
  • Cuando la tramitación de un expediente deduzca negligencia o fraude en la calidad de los servicios efectuados o en la aceptación de garantías, en la resolución del mismo se acordará la expedición a favor del cliente sobre los extremos que resulten oportunos, para que éste, si lo desea, promueva las acciones que le correspondan ante la jurisdicción competente.

Los talleres de reparación de automóviles tienen la obligación de poner a disposición de los clientes las hojas de reclamaciones de modo permanente. Deben estar perfectamente accesibles al público y, en caso de ser solicitadas, el taller debe facilitar toda la información de dirección postal, número de teléfono, fax o correo electrónico para interponer quejas y reclamaciones. También deben informar si están adheridas a algún sistema de Resolución extrajudicial de conflictos como el Arbitraje en Consumo o la Mediación.

Código 2D: medida de seguridad extra

Conocer estas garantías y responsabilidades de los talleres de coches para la incorporación de piezas de automóvil falsas, así como los documentos obligatorios acreditativos de la autenticidad de los componentes, ayudan a evitar en gran medida la instalación de recambios falsificados.

Sin embargo, se pueden adoptar medidas suplementarias para reforzar la seguridad y evitar la incorporación de este tipo de piezas a los inventarios de los talleres. En 2008 algunas empresas del sector adoptaron un proceso de seguridad en la lucha contra las falsificaciones de componentes que se producen en la industria postventa: el código 2D.

El código 2D es una etiqueta bidimensional que se incorpora en los productos y que garantiza que el componente es de calidad original. Esta etiqueta es única y cuenta con un número de lote y de serie a través del cual se puede realizar la trazabilidad, contabilización de las piezas y conocer el momento, lugar y persona que llevó a cabo la impresión de la etiqueta. La información proporcionada se conoce mediante escaneado y ha de ser igual que la información almacenada en la base de datos.

Teniendo en cuenta todo esto, es posible evitar utilizar recambios falsos. ¡No sólo está en juego la confianza, también la seguridad de los clientes!

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